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Género Buteogallus, sistemática, distribución, hábitat, divergencia entre especies, adaptaciones a sus presas y estado de conservación

Text in English after Spanish

El género Buteogallus está ampliamente distribuido por la región Neotropical y en el suroeste de la neártico, abarcando toda la zona de clima tropical y subtropical. La mayoría de especies están relacionadas con hábitats acuáticos, sin embargo, hay dos especies muy ligadas a la sabana. Son depredadores generalistas, aunque algunas especies se han adaptado a ciertas presas y eso podría explicar sus largos tarsos sin plumas y escamados. Su especiación comenzó hace más de cuatro millones de años y actualmente dos de sus especies están amenazadas, una en peligro de extinción.

Roberto Sánchez Mateos – Fundación Ecología Neotropical – Contacto: rsanchezmateos@raptoroftheworld.org

El género Buteogallus pertenece a la familia Accipitridae, esta revisión se ha basado en la lista taxonómica publicada y utilizada por HBW & Birdlife internacional,  describe  nueve especies que se distribuyen por el continente americano. Revisando este genero otras listas taxonómicas, en la lista OC World Bird Names, la lista de ebird Clements y en la lista la Howard y  Moore, coinciden en que el género buteogallus esta formado por las nueve especies descritas por HBW & Birdlife internacional. Todas las especies incluidas en este género tienen su área de distribución en el continente americano, siete se distribuyen por la ecorregión neotropical y dos por la neotropical y por el suroeste del neártico. Todas las especies son continentales, excepto una que es exclusivamente insular, aunque dos de las especies también se distribuye por islas de las Antillas cercanas a las costas de Venezuela  (ver mapa 1; en distribución) Brasil es el país donde mas especies se distribuyen siete. 

APARIENCIA Y PLUMAJES

En cuanto a la apariencia de los plumajes básicos definitivos de las distintas especies, las aves adultas presentan tres patrones que fueron descritos por Amaral, et al. (2006). El que más especies  presentan, tiene todo el plumaje de cobertura del mismo color y tono (principalmente pardo-negruzco, gris oscuro o gris), el segundo principalmente marrón (pardo-rojizo o pardo rojizo con parches pardo negruzco) y el tercero con plumaje en blanco y negro (Amaral, et al., 2006).

  En el primer patrón, se incluyen seis especies con el plumaje corporal homogéneo.  Cuatro especies  tienen patrón de color dominante, su plumaje corporal y las plumas de vuelo, las rémiges, son pardo-oscuras, las rectrices son barreadas prestando líneas más oscuras que el plumaje general y las rémiges son bicolores, siendo pardo-oscuras con llamativas bandas blancas de diferente tamaño, según la especie, a este grupo pertenecen el gavilán negro (Buteogallus anthracinus),  el gavilán cubano (Buteogallus gundiachii), el gavilán urubitinga (Buteogallus urubitinga) y el águila solitaria (Buteogallus solitarius). Este patrón incluye dos especies, el gavilán pizarroso (Buteogallus schistaceus) y el águila coronada (Buteogallus coronatus), con plumajes corporales de color grisáceo-azulado, al igual que el anterior las plumas de vuelo, las rémiges son barreadas, con bandas de ese color, pero ligeramente más oscuras y la rémiges pardo-oscuras con bandas blancas muy visibles.

Fotografía 1: Gavilán pizarroso (Buteogallus schistaceus).
Photography 1: Slate-Colored Hawk (Buteogallus schistaceus), Sucumbíos, Ecuador.  Alex Luna 2022 ©
Foto 6: águila cornada / Chaco Eagle  (Buteogallus coronatus), Macaulay Library ML326364311, Argentina,  Michel Gutierrez 2018 ©

En el segundo patrón, tienen el plumaje corporal heterogéneo mostrando diferentes colores con otras tonalidades, diferenciándose los colores del plumaje de cobertura dorsal del ventral. Una de ellas, el gavilán cangrejero (Buteogallus aequinoctialis), su plumaje de cobertura es el más complejo; El plumaje de cobertura dorsal es pardo-oscuro entremezclado con plumas pardo-castaño, las plumas de la cabeza y el cuello son pardo-oscuras, el resto de plumas de cobertura ventral, es de color pardo-rojizo rallado con pequeñas bandas horizontales pardo oscuras, las primarias y secundarias castaño con una banda terminal negra decreciente hacia la última primaria y las rectrices pardo oscura con una banda blanca muy fina a mitad de la cola y otra terminal también muy fina. La otra especie, el gavilán sabanero (Buteogallus meridionalis), es bicolor pero tanto en la región dorsal como ventral, se mezclan colores pardo-rojizos claros con más oscuros, en el cuello y en la región ventral las plumas coberteras son pardo rojizas claras u oscuras pero barreadas,  presentando finas líneas horizontales pardo oscuras, las primarias y secundarias son de color pardo rojizo (castaño) barreadas con líneas muy finas pardo oscuras y con una banda terminal muy visible pardo oscura decreciente desde la última primaria a las primeras y de igual anchura en las secundarias, las rectrices son pardo oscura con tres bandas blancas, una de ellas terminal. 

El ultimo patrón solo lo presenta una especie de este grupo, el gavilán cuelliblanco (Buteogallus lacernulatus), es bicolor y  es la que más difiere del resto de especies de su género, su plumaje de cobertura y de vuelo dorsal a excepción del cuello y la cabeza que son blancas, es pardo oscuro, sin embargo el plumaje ventral es blanco, incluidas las primarias que presentan in ligero barreado gris claro a excepción de las primarias y secundarias que tienen una banda terminal negra muy visible, las rectrices presentan varios colores, al inicio tiene un barreado grisáceo, una banda intermedia muy ancha blanca, una banda negra más pequeña pero muy visible y una fina línea terminal blanca.

En la mayoría de las especies, los plumajes juveniles e inmaduros difieren del plumaje básico definitivo a excepción de dos especies, el gavilán Pizarroso y del gavilán cuelliblanco, que los juveniles e inmaduros sólo presentan ligeras variaciones con los adultos con plumaje básico definitivo y consecuencia de ello pasan muy desapercibidos. 

ESTRUCTURAS 

En cuanto al tamaño se consideran medianas a grandes, la más pequeña el gavilán pizarroso, con 41-46 cm desde la cola a la punta del pico (Ferguson-Lees & Christie, 2001); con un peso para una hembra de 455 g; y una envergadura 85-96 cm (Ferguson-Lees y Christie, 2001). En el otro extremo, las más grandes el águila solitaria con 65–75 cm desde la cola a la punta del pico (Ferguson-Lees & Christie, 2001); con un peso para una hembra de 3000 g; y una envergadura 157–180 cm (Ferguson-Lees & Christie, 2001) y el águila coronada con 75-85 cm desde la cola a la punta del pico (Blake, 1977), con un peso para una hembra de 2950 g (Sick ,1997); y una envergadura 157–180 cm (Ferguson-Lees & Christie, 2001). 

Todas las especies cuando están posadas se identifican por tener largos tarsos sin plumas desde la articulación de la rodilla, esta característica posiblemente sea consecuencia de una adaptación a su modo de alimentarse y por ende a sus presas. Cuando están posadas, las alas casi llegan a la punta de la cola; en algunas especies las primarias de los inmaduros están algo por debajo de la punta (Clark y Wheeler, 1987). En vuelo tienen las secundarias más largas que otras especies, lo que hace que las alas sean proporcionalmente más anchas que las de la mayoría de los buteoninos, las plumas de la cola, no son muy largas y en vuelo es frecuente observarlas con mucha frecuencia con la cola  abierta, lo que da apariencia de cola muy corta, cuando vuelan con la cola cerrada aparenta más larga y en algunas especies, la cola es del mismo tamaño que las patas. Otra característica de la silueta en vuelo para todas las especies, es la ausencia de rémiges primarias emarginadas en las últimas plumas primarias. Por el contrario, la silueta en vuelo de los jóvenes e inmaduros es muy diferente a la de los adultos, estos tienen las plumas secundarias más cortas, por ello las alas no son tan anchas y la cola aparenta ser mas larga. Esto también le ocurre u otras especies neotrópicales en las que los adultos tienen siluetas de vuelo parecidas, como ocurre con las especies del género Geranoaetus.

SISTEMATICA

Sobre la Historia de la sistemática de las especies de este género. El gavilán pizarroso (Buteogallus schistaceus), anteriormente pertenecía al genero Leucopternis y se consideraba emparentado con el gavilán plomizo (Cryptoleucopteryx plumbea). El gavilán cubano (Buteogallus gundlachii), anteriormente se consideraba conespecífico del gavilán negro (Buteogallus anthracinus). Los estudios genéticos realizados relacionan al gavilán Cangrejero (Buteogallus aequinoctialis) con el gavilán negro y el gavilán cubano, por lo que todos ellos podrían proceder de un ancestro común (Amaral, et al., 2009). El gavilán cuelliblanco (Buteogallus lacernulatus), en 2009 se propuso que fuera incluida en un nuevo género monotípico, el Amadonastur (Amaral, et al., 2009), anteriormente se incluía en el género Leucopternis; pero estudios moleculares indican que la presente especie forma parte de un clado que también contiene gavilán Urubitinga (Buteogallus urubitinga), águila Solitaria (Buteogallus solitarius) y águila coronada (Buteogallus coronatus). (Lerner, et al., 2008). El águila solitaria es hermana del águila coronada (Lerner, et al. 2008, Amaral, et al. 2009), con la que anteriormente se consideraba conespecífica y estas dos especies estaban incluidas en el género Harpyhaliaetus. El Gavilán Sabanero (Buteogallus meridionalis) a menudo se coloca en el género monotípico Heterospizias, sin embargo los estudios genéticos indican que la colocación dentro de Buteogallus es apropiada (Amaral, et al., 2006; Lerner, et al., 2008; Amaral, et al., 2009).

De las nueve especies de este género, seis monotípicas y a tres se le han descrito subespecies. Las monotípicas son, el gavilán pizarroso (Buteogallus schistaceus), el gavilán cubano (Buteogallus gundlachii) anteriormente era considerado conespecífico del gavilán negro y estaba catalogado como como Buteogallus anthracinus gundlachii, el Gavilán cangrejero (Buteogallus aequinoctialis), el gavilán cuelliblanco (Buteogallus lacernulatus), el águila coronada (Buteogallus coronatus), por último el gavilán sabanero (Buteogallus meridionalis), aunque para esta especie se han propuesto subespecies, una a la población de Paraguay, SE de Brasil y norte de Argentina, esta sería Buteogallus meridionalis rufulus, pero sólo difiere en el tamaño, las aves del sur de Argentina serian Buteogallus meridionalis australis, que no sólo es más grande y con una diferencia de tamaño mucho mayor entre los sexos, sino que también tiene el dorso más oscuro y un rufismo más extenso en el plumaje (Ferguson-Lees y Christie, 2001), pero actualmente esta especie se considera monotípica. Las especies no monotípicas son tres, la que más subespecies aceptadas tiene es el gavilán negro (Buteogallus anthracinus), con cinco subespecies, el gavilán urubitinga (Buteogallus urubitinga) y el águila Solitaria (Buteogallus solitarius) con  dos subespecies descritas respectivamente.

Gavilán Negro (Buteogallus anthracinus

  • Buteogallus anthracinus anthracinus
  • Buteogallus anthracinus utilensis
  • Buteogallus anthracinus rhizophorae
  • Buteogallus anthracinus bangsi 
  • Buteogallus anthracinus subtilis

Gavilán urubitinga (Buteogallus urubitinga

  • Buteogallus urubitinga ridgwayi
  • Buteogallus urubitinga urubitinga

Águila Solitaria (Buteogallus solitarius

  • Buteogallus solitarius sheffleri
  • Buteogallus solitarius solitarius

ESTIMACIONES DEL TIEMPO DE DIVERGENCIA

las buteoninas neotrópicales fueron el resultado de un largo proceso evolutivo que comenzó en el Plioceno (5,3-2,6 M.A) y se extendió hasta el Pleistoceno (2,6 0,01 M.A). La colonización del Neártico, ocurrió desde Sudamérica (Amaral, et al., 2009). Para estimar el tiempo de divergencia se extrajeron los resultados de estudios genéticos realizados a partir del ADN mitocondrial. Según esos resultados la edad de divergencia o especiación del gavilán sabanero y del gavilán cuelliblanco ocurrió, hace aproximadamente 4,72 M.A; del gavilán pizarroso hace 4.29 M.A; del gavilán urubitinga hace aproximadamente 3.88 M.A; águila coronada y águila solitaria, hace aproximadamente 1,2 M.A; del gavilán negro y el gavilán cangrejero, hace aproximadamente 0,93 M.A (Amaral, et al., 2009). No se han encontrado referencias para el gavilán cubano. El registro fósil más antiguo conocido de las especies actuales de este género, corresponde al gavilán urubitinga  (Buteogallus urubitinga), podría estar presente hasta el norte de Florida (sureste de Estados Unidos), según los restos fósiles del Pleistoceno – tardío , es decir, entre 0,13 y 0,01 MA (Emslie, 1998), estos autores encontraron un posible resto de gavilán urubitinga en el Rancho de Brea en Florida, pero finalmente no fue asignado a una especie extinta.  De las especies actuales no se tienen registros fósiles, pero hay al menos 2 especies extinguidas que podrían pertenecer a este género de finales del Plioceno (2 a 1,6 MA) y del Pleistoceno tardío (400.000 años), Buteogallus. milleri, en California y Nuevo México (Brodkorb, 1964; Lundelius, et al., 1983). 

DISTRIBUCIÓN 

Las especies de este género se distribuyen por una superficie aproximada de 16.568.699,11 km2, entre la latitud 37º N y – 63ºS abarcando toda la región tropical y subtropical de ambos hemisferios y a altitudes desde el nivel de mar ocupando hábitats de manglares, estuarios, selvas tropicales, áreas de llanura con más o menos arbolado, incluso sabanas semidesérticas, como es la región del chaco, también ocupan áreas intervenidas, hasta los 2.500 m. en los bosques de las laderas Andinas y en la Serra do mar en la costa atlántica brasileña. 

En general, la mayoría de las especies están muy ligadas a zonas húmedas y a cursos de a aguas a excepción del Gavilán sabanero que tiene una amplia distribución por Sudamérica y sur de Centroamérica, ocupando una gran diversidad de hábitat naturales como intervenidos. El águila coronada, que se distribuyen por grandes zonas de llanura, hábitat abiertos con diferente cobertura de arbolado, en Argentina, Bolivia, Paraguay y Brasil, aunque también se distribuye alrededor de zonas húmedas en la cuenca del río Paraguay y otras zonas de la costa atlántica brasileña. En cuanto a la cobertura arbórea, el águila solitaria, el gavilán pizarroso y el gavilán cuelliblanco habitan en zonas boscosas (Amaral, et al., 2006), mientras que el gavilán negro, el gavilán urubitinga, habitan en zonas boscosas y en zonas de vegetación abierta (Amaral, et al., 2006), el gavilán cubano y gavilán cangrejero en manglares y el gavilán sabanero y el águila coronada zonas de vegetación abierta (Amaral, et al., 2006). En cuanto al hábitat, contrasta la baja diversidad de hábitat del gavilán cangrejero una de los últimos en especiarse, presente únicamente en bosques de manglares, con la alta diversidad de hábitats en los que se distribuye el gavilán sabanero uno de los primeros en divergir y que puede observarse en los hábitat más diversos de la región neotropical. 

La información que se dispone, indica que todas las especies son sedentarias, a excepción del gavilán Negro, los  individuos de las zonas de distribución más septentrionales, en invierno se desplazan hacia zonas más meridionales se su hábitat de reproducción, donde se mezclan aves reproductoras con invernantes.

ALIMENTACIÓN Y DIETA

En cuanto a su dieta, son especies generalista y por ende muy oportunistas a la hora de alimentarse, para ello consumen una amplia gama de presas, muchas de ellas relacionadas con el medio acuático. Las especies más costeras, el gavilán cubano y el gavilán cangrejero basan gran parte de su dieta en el consumo de pequeños moluscos, aunque también presentan un amplio espectro trófico. Entre las presas consumidas por las diferentes especies se encuentran sobre todo especies pequeñas, como serpientes, lagartos, anfibios, crías de tortuga marina, pequeñas aves, insectos, mamíferos y caracoles terrestres.  Casi la totalidad de las especies como ocurre con otras rapaces se ha comprobado que se alimentan tanto de presas vivas como muertas, por lo que el consumo de carroña es habitual.

Para el gavilán pizarroso hay un registro de depredación sobre un tamarino juvenil (Saguinus fuscicollis) (Lledo-Ferrer, et al., 2009). El gavilán negro en ocasiones se alimenta de peces pescándolos lanzándose sobre ellos. Quizás la especie que captura presas más grandes sea el águila coronada, en Argentina es una rapaz muy estudiada,  su dieta consiste en pequeños mamíferos, invertebrados y reptiles, incluyendo dos especies parcialmente simpáticas del género Bothrops, B. alternatus y B. ammodytoides (Regner, et al., 2022). Sobre su comportamiento trófico, recientemente se ha publicado una investigación muy interesante en la que participan investigadores y especialistas en águila coronada de Argentina, en este trabajo explican la adaptación a su dieta, estudian la capacidad neutralizadora del suero del águila coronada que se alimenta de serpientes y tiene características anatómicas que la protegen de sus mordeduras, como es el caso de la serpientes del genero Bothrops spp que habitualmente se alimenta de ellas (Regner, et al., 2022). El águila coronada, como especie ofiófaga conocida, presenta adaptaciones morfológicas como, escamas pequeñas, imbricadas y hexagonales en el tarso y los dedos de los pies, que pueden reducir el riesgo de lesiones penetrantes por mordedura de serpiente. La coevolución de este rasgo anatómico defensivo especializado con adaptaciones de comportamiento como la caza de serpientes hace razonable la hipótesis de que otras adaptaciones, como la existencia de proteínas séricas neutralizadoras de toxinas contra el veneno de serpientes, puedan estar también presentes en las águilas coronadas (Regner, et al., 2022).

NIDOS Y SITIOS DE NIDIFICACIÓN

En líneas generales, la información relacionada con la reproducción de especies de rapaces neotrópicales es escasa, y aspectos básicos sobre ello son desconocidos o poco conocidos, son muchas las especies de las que se carece información, es escasa o no está publicada. Dentro del género buteogallus,el gavilán negro y el águila coronada sonlas especies de las que se dispone de mayor informacióny un nivel de conocimiento más alto, sin embargo, en el lado opuesto están el gavilán cuelliblanco y el gavilán pizarroso. En cuanto a la nidotopica, en siete especies se han localizado y se han descrito sus nidos, todas ellas se reproducen sobre nidos construidos con ramas y los construyen sobre árboles. Únicamente se han descrito nidos en rocas de manera excepcional en dos especies en el gavilán negro (Fowler, 1903) y en el águila solitaria, el nido de esta especie se reportó en Ecuador (Bierregaard, et al., 2022). Se han descrito nidos de gavilán urubitinga en Argentina sobre sustratos artificiales, sobre líneas de teléfono y sobre torretas de transmisión eléctrica (Olrog, 1985). Sin embargo, aún no se ha descrito los nidos en el del gavilán pizarroso y de gavilán cuelliblanco, únicamente hemos encontrado una referencia sobre ello, en diciembre de 2018 se encontró un polluelo de esta especie caído de su nido debajo de un árbol (Canuto, et al., 2022), aunque por las características de su hábitat todo indica que sus nidos están sobre árboles. La mayoría de las especies excepto el águila solitaria, que habita en Laderas de montaña boscosas y húmedas, que incluye bosques tropicales y subtropicales premóntanos y húmedos  y el águila coronada que se encuentran en hábitats abiertos y semiabiertos que consisten en pastizales abiertos mixtos, matorrales, sabana, pantanos y bosques abiertos en áreas de tierras bajas (Bierregaard, et al., 2022; Do, 2022), el resto de especies habitan en zonas humedad y zonas próximas a bosque de ribera y humedales; el gavilán cubano y el gavilán cangrejero construyen sus nidos con cierta frecuencia sobre manglares.

CRÍA

Las especies de buteogallus, no tienen una productividad alta, la mayoría de especies ponen un único huevo, por lo que la productividad es inferior a 1 pollo/pareja. En algunas especies como el gavilán sabanero ocasionalmente ponen dos huevos, se han descrito puestas dobles, en el gavilán negro y en el gavilán cangrejero, en estas últimas la productividad puede ser superior a 1 pollo/pareja. La incubación, en el gavilán negro aproximadamente 37 d, 39 d (±1 d) (Schnell, 2020), en el gavilán Sabanero de 39 días (Bierregaard & Kirwan, 2020), en el gavilán urubitinga es de 40 ± 2 d (Seavy & Gerhardt, 1998), de águila solitaria, en el único nido estudiado en Belice durante el período de anidación fue de al menos 67 días (Phillips, 2012) y de águila coronada la incubación dura aproximadamente 45 días, en el resto de especies aún no se ha descrito este aspecto de la biología. En las especies que se ha descrito la biología reproductora los pollos permanecen en sus nidos por un periodo superior a los 2 meses. Una vez que los volantones abandonan el nido permanecen por un periodo largo en su territorio bajo el cuidado de los reproductores. El periodo de dependencia dura varios meses, los volantones de gavilán negro permanecen en sus territorios de Arizona hasta mediados de octubre (Schnell, 2020), en el gavilán sabanero el periodo de dependencia dura entre 4 a 7 meses (Bierregaard, et al., 2020), en el gavilán urubitinga en un nido de Argentina se comprobó que un joven estuvo 7 meses y medio, mientras que en otro en Guatemala (Tikal) un joven permaneció 12 meses con sus progenitores (van Dort, 2020), los pollos de águila coronada también tienen un periodo de dependencia relativamente largo, para el resto de especies se desconoce este aspecto.

ESTADO DE CONSERVACIÓN 

Sobre el estado de conservación a nivel global la UICN tiene catalogados al gavilán pizarroso, el gavilán negro, el gavilán sabanero y el gavilán urubitinga, como especies de preocupación menor (LC). Aunque las poblacionales poblaciones de tres de estas especies muestran tendencias poblacionales decrecientes, la única especie con poblaciones estables es el gavilán sabanero. El gavilán cubano, el gavilán cangrejero y el águila solitaria están catalogadas como especies casi amenazadas (NT), con tendencias poblacionales decrecientes en todo su rango de distribución. Dos de las especies de este género están catalogadas como Amenazadas, el gavilán cuelliblanco cómo especie vulnerable (VU) y el águila coronada como especie en peligro de extinción (EN), como la mayoría de las especies de este género, sus poblaciones en los últimos años muestran tendencias decrecientes.

Sobre el estado de conservación a nivel regional, en Cuba el gavilán cubano está catalogado como especie en peligro de extinción (EN) (González Alonso, et al., 2012). En México, el gavilán negro y el gavilán urubitinga están catalogados como especies de preocupación menor (LC) y el águila solitaria cómo casi amenazada (NT) (Berlanga, et al., 2019). En Colombia el gavilán pizarroso, el gavilán negro, el gavilán sabanero y el gavilán urubitinga están sin catalogar, el águila coronada está considerada como especie en peligro crítico (CR) (Renjifo, et al., 2014). En Ecuador el gavilán pizarroso, el gavilán negro, el gavilán sabanero y el gavilán urubitinga están catalogados como especies de preocupación menor (LC) y el águila solitaria cómo especie en peligro crítico (CR) (Freile & Poveda 2019). En Perú el gavilán pizarroso, el gavilán sabanero, el gavilán urubitinga y el águila solitaria están sin catalogar (SERFOR 2018). En Brasil  a nivel nacional, el gavilán pizarrero, el gavilán sabanero y el gavilán urubitinga sin catalogar, el gavilán cuelliblanco está catalogado como vulnerable y el águila coronada como especie en peligro de extinción (EN) (Attademo, et al., 2022); por estados en el estado de Minas de Gerais, el gavilán cuelliblanco y el águila coronada están catalogados como especies en peligro crítico (CR); en Rio de Janeiro el gavilán cuelliblanco, como especie vulnerable (VU); en Sao Paulo el gavilán cuelliblanco y el águila coronada están catalogados como especies amenazadas; en Paraná  el gavilán cuelliblanco en Peligro (EN) y el el águila coronada como especie vulnerable (VU); en Santa Catarina el gavilán cuelliblanco como vulnerable (VU); y en el estado de Pará el águila coronada están catalogados como especie como especie vulnerable (VU). En Bolivia, el gavilán sabanero y el gavilán sabanera están sin catalogar, el águila coronada cómo especie en peligro de extinción (EN) (Ministerio de Medio Ambiente y Agua 2009). En Paraguay el gavilán sabanero y el gavilán urubitinga y están sin catalogar, el águila coronada como especie en peligro de extinción (EN). En Uruguay el gavilán sabanero y el gavilán urubitinga están sin catalogar. En Argentina el gavilán sabanero, el gavilán urubitinga y el águila coronada, están sin catalogar, mientras que el águila coronada está catalogada como especie en peligro de extinción (EN) (MAyDS y AA, 2017).

AMENAZAS

Sobre el grado de amenaza según la UICN, cuatro de estas especies presentan amenazas por el desarrollo residencial, esto le ocurre principalmente al gavilán cubano, al águila coronada, al gavilán cangrejero y al gavilán cuelliblanco. La implementación de nuevas áreas comerciales e industriales le afectan al gavilán cubano. El gavilán cuelliblanco, el gavilán cangrejero, el águila coronada y el águila solitaria son sensibles a problemas derivados de la agricultura y acuicultura. El gavilán cuelliblanco, el águila coronada y el águila solitaria son muy sensibles a los problemas derivados por la implementación de cultivos no maderables anuales y perennes. El águila solitaria es muy sensible a los problemas derivados de las plantaciones de madera y pulpa. El águila coronada y el águila solitaria son muy sensibles a los problemas derivados de la implantación de la ganadería. El gavilán cangrejero es muy sensible a la acuicultura marina y de agua dulce. El gavilán cuelliblanco es muy sensible a la alteración del hábitat por los corredores de transporte, carreteras y ferrocarril. Cinco especies tienen problemas con la extracción de recursos biológicos; el gavilán cuelliblanco, el águila coronada y el águila solitaria son cazados y capturados. El águila coronada, el gavilán cubano y el gavilán cangrejero tienen problemas por la tala y recolección de madera. El gavilán cubano, tiene problemas por la modificación del sistema natural, especialmente por la construcción de presas y el uso del agua, esta especie también tiene problemas por la contaminación del hábitat, por vertidos domésticos y por la contaminación agraria. Y como consecuencia del  cambio climático se esperan cambios y alteración del hábitat del águila coronada ()IUCN, 2022). 

La destrucción del hábitat en algunas regiones de la ecorregión neotropical es un problema importante , como consecuencia de ello, las especies del género Buteogallus y muchas aves rapaces tropicales están experimentando una disminución de la población debido a la pérdida de hábitat, la persecución y otras amenazas antropogénicas (Thiollay 2006, Carrete, et al. 2009, Canuto, et al. 2022) 

En cuanto a la mortalidad no natural, las investigaciones realizadas en este aspecto en Argentina indican que la mortalidad en líneas eléctricas es una causa importante y recurrente para el águila solitaria (Sarasola, et al., 2020; Capdevielle, et al., 2021).

La deforestación en los bosques tropicales y manglares, y el aumento de la agricultura y ganadería en la mayoría de los hábitats de la ecorregión neotropical perjudica a las especies mas forestales en detrimento de las especies que mejor se adapten a las zonas humanizadas, entre los afectados negativamente y perjudicados pueden estar el gavilán cuelliblanco, el gavilán pizarroso o el águila solitaria, en el otro lado entre los beneficiados pueden estar al gavilán sabanero y el gavilán urubitinga.

ACCIONES DE CONSERVACIÓN

En Argentina se están realizando acciones de conservación, encaminadas a la conservación in situ del águila coronada, reintroducción de pollos rescatados en nidos y reintroducción de aves heridas recuperadas. Ademas de numerosos trabajos de conservación para entender la problemática de esta especie y así poder implementar acciones futuras de manejo en pro de su conservación. El águila coronada en Brasil, está contemplada no Plano de Ação Nacional (PAN) para Conservação das Aves do Cerrado e Pantanal 631, PAN das Aves da Mata Atlántica 629 e PAN das Aves dos Campos Sulinos. Para el resto de especies amenazadas o casi amenazadas no se conocen trabajos de conservación in situ. Para frenar el declive de las especies mas amenazadas, es necesario tomar medidas de conservación del hábitat, la lucha contra la deforestación y mantener las fronteras agrícolas.  Así como paliar los efectos de la mortalidad no natural, mediante la modificación y adecuación de torretas eléctricas para reducir la mortalidad de águila coronada.  La implementación de instalaciones de producción de energías renovables puede ser una futura amenaza para muchas de estas especies en la región.

Citar como: Sánchez, R. 2022. Género Buteogallus, sistemática, distribución, hábitat, divergencia entre especies, adaptaciones a sus presas y estado de conservación. Eagle News, Ecología y Conservación de las Rapaces entrada 85.


Buteogallus genus, systematics, distribution, habitat, divergence between species, adaptations to their prey and conservation status

The Buteogallus genus is widely distributed throughout the Neotropical region and in the southwestern Nearctic, encompassing the entire tropical and subtropical climate zone. Most of the species are related to aquatic habitats, however, there are two species closely linked to the savannah. They are generalist predators, although some species have adapted to certain prey items and this could explain their long scaled, featherless tarsi. Its speciation began more than four million years ago and currently two of its species are threatened, one in danger of extinction.

The Buteogallus genus belongs to the Accipitridae family, this review has been based on the taxonomic list published and used by HBW & Birdlife International, it describes nine species that are distributed throughout the American continent. Reviewing this genus, other taxonomic lists, in the OC World Bird Names list, the Clements ebird list and the Howard and Moore list, agree that the genus buteogallus is made up of the nine species described by HBW & Birdlife International. All the species included in this genus have their area of distribution in the American continent, seven are distributed by the neotropical ecoregion and two by the neotropical and southwestern nearctic. All the species are continental, except one that is exclusively insular, although two of the species are also distributed by islands of the Antilles close to the coasts of Venezuela (see map 1; in distribution) Brazil is the country where the most species are distributed seven.

APPEARANCE AND PLUMAGE

Regarding the appearance of the definitive basic plumages of the different species, adult birds present three patterns that were described by Amaral, et al. (2006). The one with the most species has all the cover plumage of the same color and tone (mainly blackish-brown, dark gray or grey), the second mainly brown (reddish-brown or reddish-brown with blackish-brown patches) and the third with blackish-brown plumage. in black and white (Amaral, et al., 2006).

In the first pattern, six species with homogeneous body plumage are included. Four species have a dominant color pattern, their body plumage and flight feathers, the remiges, are dark-brown, the rectrices are barred, giving darker lines than the general plumage, and the remiges are bicolor, being dark-brown with striking bands. white hawks of different sizes, depending on the species, the Common Black Hawk (Buteogallus anthracinus), the Cuban Black Hawk (Buteogallus gundiachii), the Great Black Hawk (Buteogallus urubitinga) and the Solitary Eagle (Buteogallus solitarius) belong to this group. This pattern includes two species, the Slate-colored Hawk (Buteogallus schistaceus) and the Chaco Eagle (Buteogallus coronatus), with greyish-bluish body plumage, like the previous flight feathers, the remiges are barred, with bands of that color, but slightly darker and the rémiges dark-brown with very visible white bands.

In the second pattern, they have heterogeneous body plumage showing different colors with other shades, differentiating the colors of the dorsal cover plumage from the ventral one. One of them, the Rufous Craw Hawk (Buteogallus aequinoctialis), its cover plumage is the most complex; The dorsal covert plumage is dark-brown interspersed with chestnut-brown feathers, the head and neck feathers are dark-brown, the rest of the ventral covert feathers are streaked reddish-brown with small dark brown horizontal bands , the primaries and secondaries are chestnut with a black terminal band tapering towards the last primary and the rectrices are dark brown with a very fine white band in the middle of the tail and another very fine terminal band. The other species, the Savanna Hawk (Buteogallus meridionalis), is bicolor but both in the dorsal and ventral region, light reddish-brown colors are mixed with darker ones, in the neck and in the ventral region the covert feathers are light reddish brown or dark but barred, presenting fine dark brown horizontal lines, the primaries and secondaries are reddish brown (brown) barred with very fine dark brown lines and a very visible dark brown terminal band decreasing from the last primary to the first and equally width in the secondaries, the rectrices are dark brown with three white bands, one of them terminal.

The last pattern is only presented by one species of this group, the White-necked Hawk (Buteogallus lacernulatus), it is bicolor and is the one that differs the most from the rest of the species of its genus, its cover plumage and dorsal flight except for the neck and head. The head is white, it is dark brown, however the ventral plumage is white, including the primaries that have a slight light gray barring, except for the primaries and secondaries that have a very visible black terminal band, the rectrices have various colors, at the same time Onset has greyish barring, a very broad white intermediate band, a smaller but highly visible black band, and a fine white terminal line.

In most species, the juvenile and immature plumage differs from the definitive basic plumage, with the exception of two species, the Slate-colored Hawk and the White-necked Hawk, in which the juvenile and immature only present slight variations with the adults with definitive basic plumage and consequence of they go largely unnoticed.

STRUCTURES

Regarding size, they are considered medium to large, the smallest being the Slate-colored Hawk, with 41-46 cm from the tail to the tip of the beak (Ferguson-Lees & Christie, 2001); with a weight for a female of 455 g; and a wingspan of 85-96 cm (Ferguson-Lees and Christie, 2001). At the other extreme, the largest is the Solitary Eagle with 65–75 cm from tail to tip of beak (Ferguson-Lees & Christie, 2001); with a weight for a female of 3000 g; and a wingspan of 157–180 cm (Ferguson-Lees & Christie, 2001) and the Chaco Eagle with 75-85 cm from tail to tip of bill (Blake, 1977), with a weight for a female of 2950 g (Sick ,1997); and a wingspan of 157–180 cm (Ferguson-Lees & Christie, 2001).

All the species when they are perched are identified by having long tarsi without feathers from the knee joint, this characteristic is possibly the consequence of an adaptation to their way of feeding and therefore to their prey. When perched, wings almost reach tail-tip; in some species the primaries of immature’s primaries somewhat short of tip (Clark and Wheeler, 1987). In flight, the secondaries are longer than other species, which means that the Wings proportionately broader than in most buteonines, the tail feathers, are not very long and in flight it is common to observe them with the tail open, which It gives the appearance of a very short tail, when they fly with the tail closed it appears longer and in some species, the tail is the same size as the legs. Another feature of the silhouette in flight for all species is the absence of emarginated primary remiges on the last primary feathers. On the contrary, the silhouette in flight of the young and immature is very different from that of the adults, they have shorter secondary feathers, therefore the wings are not as wide and the tail appears to be longer. This also happens to it or other neotropical species in which the adults have similar flight silhouettes, as occurs with the species of the genus Geranoaetus.

SYSTEMATIC

On the history of the systematics of the species of this genus. The Slate-colored Hawk (Buteogallus schistaceus), formerly belonged to the genus Leucopternis and was considered related to the Plumbeous Hawk (Cryptoleucopteryx plumbea). The Cuban Black Hawk (Buteogallus gundlachii), was previously considered conspecific with the Common Black Hawk (Buteogallus anthracinus). The genetic studies carried out relate the Rufous Craw Hawk (Buteogallus aequinoctialis) with the Common Black Hawk and the Cuban Black Hawk, so they could all come from a common ancestor (Amaral, et al., 2009). The White-necked Gawk (Buteogallus lacernulatus), in 2009 it was proposed to be included in a new monotypic genus, the Amadonastur (Amaral, et al., 2009), previously it was included in the genus Leucopternis; but molecular studies indicate that present species is part of a clade which also contains Great Black Hawk (Buteogallus urubitinga), Solitary Eagle (Buteogallus solitarius) and Chaco Eagle (Buteogallus coronatus) Amaral, et al. (2006), Lerner, et al., 2008). The Solitary Eagle it is sister to Chaco Eagle (Buteogallus coronatus) (Lerner, et al. 2008, Amaral, et al. 2009), with which formerly considered conspecific, and these two species were included in the genus Harpyhaliaetus. The Savanna Hawk (Buteogallus meridionalis) Often placed in monotypic genus Heterospiziass, however genetic studies indicate that placement within Buteogallus is appropriate (Amaral, et al., 2006; Lerner, et al., 2008; Amaral, et al., 2009).

Of the nine species in this genus, six are monotypic and three have been described as subspecies. The monotypic ones are the Slate-colored Hawk (Buteogallus schistaceus), the Cuban Black Hawk (Buteogallus gundlachii) previously considered conspecific to the Common Black Hawk and was cataloged as Buteogallus anthracinus gundlachii, the Rufous Craw Hawk (Buteogallus aequinoctialis), the White-necked Gawk (Buteogallus lacernulatus), the Chaco Eagle (Buteogallus coronatus), finally the Savanna Hawk (Buteogallus meridionalis), although subspecies have been proposed for this species, one from the population of Paraguay, SE Brazil and northern Argentina, This would be Buteogallus meridionalis rufulus, but differs only in size, the birds of southern Argentina would be Buteogallus meridionalis australis, which not only larger and with much greater size difference between sexes, but also has darker back and more extensive rufous in plumage (Ferguson- Lees and Christie, 2001), but this species is currently considered monotypic. There are three non-monotypic species, the one with the most accepted subspecies is the Common Black Hawk (Buteogallus anthracinus), with five subspecies, the Great Black Hawk (Buteogallus urubitinga) and the Solitary Eagle (Buteogallus solitarius) with two described subspecies respectively.

Common Black Hawk (Buteogallus anthracinus

  • Buteogallus anthracinus anthracinus
  • Buteogallus anthracinus utilensis
  • Buteogallus anthracinus rhizophorae
  • Buteogallus anthracinus bangsi 
  • Buteogallus anthracinus subtilis

Great Black Hawk (Buteogallus urubitinga

  • Buteogallus urubitinga ridgwayi
  • Buteogallus urubitinga urubitinga

Solitary Eagle (Buteogallus solitarius

  • Buteogallus solitarius sheffleri
  • Buteogallus solitarius solitarius

DIVERGENCE TIME ESTIMATES

Neotropical buteonins were the result of a long evolutionary process that began in the Pliocene (5.3-2.6 M.A) and extended to the Pleistocene (2.6 0.01 M.A).  Nearctic colonization occurred from South America (Amaral, et al., 2009).  To estimate the divergence time, the results of genetic studies carried out from mitochondrial DNA were extracted.  According to these results, the age of divergence or speciation oftalmólogo the sabanero hawk and the white-necked hawk occurred approximately 4.72 M.A;  of the slaty hawk 4.29 M.A ago;  of the urubitinga hawk approximately 3.88 M.A ago;  crowned eagle and solitary eagle, about 1.2 M.A ago;  of the black hawk and the crab-eating hawk, approximately 0.93 M.A ago (Amaral, et al., 2009).  No references have been found for the Cuban hawk.  The oldest known fossil record of the current species of this genus corresponds to the urubitinga hawk (Buteogallus urubitinga), used to occur as far north as Florida (southeastern United States), based on fossil remains from the late Pleistocene, between 0.13 and 0.01 mya (Emslie, 1998), these authors found a possible remains of the urubitinga hawk at Rancho de Brea in Florida, but it was not ultimately assigned to an extinct species.  There are no fossil records of the current species, but there are at least 2 extinct species that could belong to this genus from the late Pliocene (2 to 1.6 MA) and late Pleistocene (400,000 years), Buteogallus.  milleri, in California and New Mexico (Brodkorb, 1964; Lundelius, et al., 1983)

DISTRIBUTION

The species of this genus are distributed over an approximate area of ​​16,568,699.11 km2, between latitude 37º N and -63ºS, covering the entire tropical and subtropical region of both hemispheres and at altitudes from sea level, occupying mangrove habitats, estuaries , tropical forests, plain areas with more or less trees, even semi-desert savannahs, such as the Chaco region, also occupy intervened areas, up to 2,500 m.  in the forests of the Andean slopes and in the Serra do Mar on the Brazilian Atlantic coast.

In general, most of the species are closely linked to wetlands and watercourses, with the exception of the Savanna Hawk, which has a wide distribution throughout South America and southern Central America, occupying a great diversity of natural and intervened habitats.  The Chaco Eagle, which is distributed over large areas of plains, open habitats with different tree cover, in Argentina, Bolivia, Paraguay and Brazil, although it is also distributed around wetlands in the Paraguay River basin and other coastal areas Brazilian Atlantic.  Regarding the tree cover, the Solitary Eagle, the Slate-colored Hawk and the White-necked Hawk inhabit forest areas (Amaral, et al., 2006), while the Common-Black Hawk, the Great-Black Hawk, inhabit in forested areas and in open vegetation areas (Amaral, et al., 2006), the Cuban Black Hawk and Rufois Crab Hawk in mangroves, and the Savanna Hawk and Chaco Eagle open vegetation areas (Amaral, et al., 2006).  In terms of habitat, the low diversity of habitats of the Rufous-crab Hawk, one of the last to become speciated, present only in mangrove forests, contrasts with the high diversity of habitats in which the Savanna Hawk, one of the first to diverge, is distributed. and that can be observed in the most diverse habitats of the neotropical region. 

The information available indicates that all species are sedentary, with the exception of the Common-Black Hack.  In winter, individuals from the northernmost distribution areas move towards more southern areas of their breeding habitat, where breeding and wintering birds mix.

DIET AND FORAGING

Regarding their diet, they are generalist species and therefore very opportunistic when it comes to feeding, for this they consume a wide range of prey, many of them related to the aquatic environment. The more coastal species, the Cuban Black Hawk and the Rufous-crab Hawk, base a large part of their diet on the consumption of small mollusks, although they also have a wide trophic spectrum. Among the prey consumed by the different species are mainly small species, such as snakes, lizards, amphibians, sea turtle hatchlings, small birds, insects, mammals, and land snails. Almost all of the species, as occurs with other birds of prey, have been found to feed on both live and dead prey, which is why the consumption of carrion is common.

For the Slate-colored Hawk there is one record of predation on a juvenile saddle-back tamarin (Saguinus fuscicollis) (Lledo-Ferrer, et al., 2009). The Common Black Hawk will occasionally feed on fish by swooping down on it. Perhaps the species that captures the largest prey is the Chaco Eagle, in Argentina it is a highly studied raptor, Its diet consists of small mammals, invertebrates and reptiles, including two partially sympatric species of the genus Bothrops (B.): B. alternatus and B. ammodytoides (Regner, et al., 2022). About its trophic behavior, a very interesting investigation has recently been published in which researchers and specialists in Chaco Eagle from Argentina participate, in this work they explain the adaptation to its diet, studied the neutralizing capacity of Chaco eagle’s that eats snakes as a regular part of its diet and has anatomical features that protect from snakes’ bites, as is the case of snakes of the genus Bothrops spp that usually feed on them (Regner, et al., 2022). The crowned eagle, coAs a well-known ophiophagous species, it has morphological adaptations such as, small, imbricated, hexagonal scales on the tarsus and toes, which may reduce the risk of penetrating injury from snakebite. Coevolution of this specialized defensive anatomical feature with behavioral adaptations such as snake hunting makes it reasonable to hypothesize that other adaptations, such as the existence of toxin-neutralizing serum proteins against snake venom, may also be present in Chaco eagles. (Regner, et al., 2022).

NEST SITES

In general terms, the information related to the reproduction of Neotropical raptor species is scarce, and basic aspects about it are unknown or little known, there are many species for which information is lacking, scarce or not published. Within the buteogallus genus, the Common Black Hawk and the Chaco Eagle are the species for which there is more information and a higher level of knowledge, however, on the opposite side are the White-necked Hawk and the Slate-colored Hawk. Hawk. Regarding the nest, seven species have located and described their nests, all of them reproduce on nests built with branches and build them on trees. Rock nests have only been described exceptionally in two species in the Common Black Hawk (Fowler, 1903) and in the Solitary Eagle, the nest of this species was reported in Ecuador (Bierregaard, et al., 2022). Great Black Hawk nests have been described in Argentina on artificial substrates, on telephone lines and on electrical transmission pylons (Olrog, 1985). However, the nests in the Slate-colored Hawk and White-necked Hawk have not yet been described, we have only found one reference to it, in December 2018 a chick of this species was found fallen from its nest under a tree. tree (Canuto, et al., 2022), although due to the characteristics of their habitat everything indicates that their nests are on trees. Most species except the Solitary Eagle, which inhabits forested and moist montane slopes, including tropical and subtropical premontane and moist forests, and the Chaco Eagle, which occur in open and semi-open habitats consisting of mixed open grassland, scrub, savannah, swamps and open forests in lowland areas (Bierregaard, et al., 2022; Do, 2022), the rest of the species inhabit humid areas and areas close to riparian forests and wetlands; the Cuban Black Hawk and the Rufous Crab Hawk frequently build their nests in mangroves.

BREEDING

Buteogallus species do not have high productivity, most species lay a single egg, so productivity is less than 1 chick/pair. In some species, such as the Savanna Hawk, they occasionally lay two eggs, double clutches have been described, in the Common Black Eagle and in the Rufous-crab Hawk, in the latter the productivity can be higher than 1 chick/pair. Incubation, Common Black Eagle approximately 37 d, 39 d (±1 d) (Schnell, 2020), in the Savanna Hawk 39 days (Bierregaard & Kirwan, 2020), in the Great Black Hawk it is 40 ± 2 d ( Seavy & Gerhardt, 1998), of the Solitary Eagle, in the only nest studied in Belize the nestling period was at least 67 days (Phillips, 2012) and of the Chaco Eagle the incubation lasts approximately 45 days, in the rest of the species it is not yet known. has described this aspect of biology. In the species whose reproductive biology has been described, the chicks remain in their nests for a period of more than 2 months. Once the fledglings leave the nest, they remain for a long period in their territory under the care of the breeders. The period of dependency lasts several months, the fledglings of the Common Black Eagle remain in their Arizona territories until mid-October (Schnell, 2020), in the Savanna Hawk the period of dependency lasts between 4 and 7 months (Bierregaard, et al. , 2020), in the Great Black Hawk in a nest in Argentina it was verified that a youngster stayed for 7 and a half months, while in another in Guatemala (Tikal) a youngster stayed with his parents for 12 months (van Dort, 2020), the Chaco Eagle chicks also have a relatively long dependency period, for the rest of the species this aspect is unknown.

CONSERVATION STATUS

Regarding the global conservation status, the IUCN has cataloged the slaty hawk, the black hawk, the sabanero hawk and the urubitinga hawk, as species of least concern (LC). Although the populations of three of these species show decreasing population trends, the only species with stable populations is the Sabanero Hawk. The Cuban hawk, the crab-eating hawk and the solitary eagle are listed as Near Threatened (NT) species, with decreasing population trends throughout their range. Two of the species of this genus are listed as Threatened, the white-necked hawk as a vulnerable species (VU) and the crowned eagle as an endangered species (EN), like most species of this genus, their populations in recent years show decreasing trends.

Regarding the state of conservation at a regional level, in Cuba the Cuban Black Hawk is listed as an endangered species (EN) (González Alonso, et al., 2012). In Mexico, the Common Black Hawk and the Great Black Hawk are listed as species of Least Concern (LC) and the Solitary Eagle as Near Threatened (NT) (Berlanga, et al., 2019). In Colombia, the Slate-colored Hawk, the Common Black Hawk, the Savanna Hawk and the Great Black Hawk are unlisted, the Chaco Eagle is considered a critically endangered (CR) species (Renjifo, et al., 2014). In Ecuador, the Slate-colored Hawk, the Common Black Hawk, the Savanna Hawk and the Great Black Hawk are listed as species of least concern (LC) and the Solitary Eagle as a critically endangered (CR) species (Freile & Poveda 2019). In Peru the Slate-colored Hawk, the Savanna Hawk, the Great Black Hawk and the Solitary Eagle are unlisted (SERFOR, 2018). In Brazil at the national level, the Slate-colored Hawk, the Savanna Hawk and the Great Black Hawk are unlisted, the White-necked Hawk is listed as vulnerable and the Chaco Eagle as an endangered species (EN) (Attademo, et al. ., 2022); by states in the state of Minas de Gerais, the White-necked Hawk and the Chaco Eagle are listed as critically endangered (CR); in Rio de Janeiro the gWhite-necked Hawk, as a vulnerable species (VU); in Sao Paulo the White-necked Hawk and the Chaco Eagle are listed as threatened species; in Paraná the Endangered White-necked Hawk (EN) and the Chaco Eagle as vulnerable species (VU); in Santa Catarina the White-necked Hawk as vulnerable (VU); and in the state of Pará the Chaco Eagle are listed as a vulnerable species (VU). In Bolivia, the Savanna Hawk and the Great Black Hawk are unclassified, the Chaco Eagle as an endangered species (EN) (Ministerio de Medio Ambiente y Agua, 2009). In Paraguay the Savanna Hawk and the Great Black Hawk and the Chaco Eagle are not classified as an endangered species (EN). In Uruguay the Savanna Hawk and the Great Black Hawk are unlisted. In Argentina, the Savanna Hawk, the Great Black Hawk and the crowned eagle are unlisted, while the Chaco Eagle is listed as an endangered species (EN) (MAyDS and AA, 2017).

THREATS 

Regarding the degree of threat according to the IUCN, four of these species are threatened by residential development, this mainly happens to the Cuban Black Hawk, the Chaco Eagle, the Rufous Crab Hawk and the White-necked Hawk. The implementation of new commercial and industrial areas affect the Cuban Black Hawk. White-necked Hawk, Rufous Crab Hawk, Chaco Eagle and Solitary Eagle are sensitive to problems arising from agriculture and aquaculture. White-necked Hawk, the Chaco Eagle and the Solitary Eagle are very sensitive to the problems derived from the implementation of annual and perennial non-timber crops. The Solitary Eagle is very sensitive to problems arising from plantation timber and pulpwood. The Chaco Eagle and the Solitary Eagle are very sensitive to the problems derived from the implantation of livestock. The Rufous Crab Hawk is very sensitive to freshwater and marine aquaculture. The White-necked Hawk is highly sensitive to habitat disturbance by transportation, highway, and rail corridors. Five species have problems with the extraction of biological resources; the White-necked Hawk, the Chaco Eagle and the Solitary Eagle are all hunted and captured. The Chaco Eagle, the Cuban Sparrowhawk and the Rufous Crab Hawk have problems due to the felling and collection of wood. The Cuban Black Hawk has problems due to the modification of the natural system, especially due to the construction of dams and the use of water. This species also has problems due to habitat contamination, domestic discharges and agricultural contamination. And as a consequence of climate change, changes and alteration of the Chaco Eagle habitat are expected (IUCN, 2022).

Habitat destruction in some regions of the Neotropical ecoregion is a major problem, as a consequence, species of the genus Buteogallus and Many tropical raptors are experiencing population declines due to habitat loss, persecution, and other anthropogenic threats (Thiollay 2006, Carrete, et al. 2009, Canuto, et al. 2022).

Deforestation in tropical forests and mangroves, and the increase in agriculture and livestock in most of the habitats of the Neotropical ecoregion harms the most forest species to the detriment of the species that best adapt to humanized areas, among those affected negatively and harmed may be the White-necked Hawk, the Slate-colored Hawk or the Solitary Eagle, on the other side among those who benefit may be the Savanna Hawk and the Great Black Hawk.

CONSERVATION ACTIONS

In Argentina, conservation actions are being carried out, aimed at the in situ conservation of the Chaco Eagle, reintroduction of rescued chicks in nests and reintroduction of recovered injured birds. In addition to numerous conservation works to understand the problems of this species and thus be able to implement future management actions in favor of its conservation. The Chaco Eagle in Brazil, is contemplated in the National Action Plan (PAN) for Conservação das Aves do Cerrado e Pantanal 631, PAN das Aves da Mata Atlántica 629 and PAN das Aves dos Campos Sulinos. No in situ conservation work is known for the rest of the threatened or near-threatened species. To stop the decline of the most threatened species, it is necessary to take habitat conservation measures, fight against deforestation and maintain agricultural frontiers. As well as alleviate the effects of unnatural mortality, through the modification and adaptation of electrical transmission turrets to reduce the mortality of Chaco Eagle. The implementation of renewable energy production facilities may be a future threat to many of these species in the region.

Cite as: Sánchez, R. 2022 Buteogallus genus, systematic, distribution, habitat, devergence, adaptations to their prey and conservation status. Eagle News, Ecology and Conservation of Raptors post 85.

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